Elecciones en el Perú: un final de fotografía

A poco más de una semana de las elecciones, cinco candidatos aparecen con oportunidades de pasar a la segunda vuelta. El diario El Comercio publicó el martes 29 de marzo en su página web el video de una entrevista de Alfredo Torres, presidente ejecutivo de la empresa encuestadora Ipsos-Apoyo. Este último precisa que según la última encuesta realizada por la empresa que dirige, habría un empate técnico entre tres candidatos en el primer puesto, y que los dos candidatos que los siguen tienen también chances de pasar a segunda vuelta.

Según dicha encuesta, publicada el domingo 27 de marzo (dos semanas antes de las elecciones), Ollanta Humala estaría en el primer puesto con 22,8% de las intenciones de voto. Lo seguiría Keiko Fujimori, hija del ex-presidente convertido en reo Alberto Fujimori, con un muy cercano 22,3% de intención de voto. Completa el trío Alejandro Toledo, ex-presidente que precedió a Alan García, con un 21,6% de respaldo popular. La elección esta tan ajustada que cuando en vez proceder por simulación de voto se procede por intención de voto, el orden es distinto y Toledo (20%) se cuela entre Humala (21%) y Fujimori (19%). Buena parte de la explicación es de la diferencia entre los resultados de ambos tipos de encuestas se debe al voto oculto por Fujimori. Ahora bien, a pesar de ello los tres candidatos siguen dentro del margen de error, por ende técnicamente empatados. Los dos candidatos siguientes son Pedro Pablo Kuczynski con 15,8% y Luis Castañeda (ex-alcalde de Lima) con 15% (con la metodología de la intención de voto). El grupo de otros, que representa a cinco candidatos esta en un cero estadístico. Eso sí, los votos nulos, blancos o viciados pesan 11%. Esta última cifra es de particular relevancia puesto que el voto es obligatorio en el Perú. La primera vuelta parece estar en manos de este porcentaje que aún no ha definido su voto.


Como siempre durante una campaña electoral surge el tema de la credibilidad de las encuestas, a tal punto que Gustavo Pacheco, candidato al congreso por Solidaridad Nacional (Castañeda) llegó a llamar Ipsos-Apoyo: "Lapsus-Apoyo". Este artículo no tiene como objetivo poner en tela de juicio las encuestas, ni mucho menos. Ahora bien, como lo dice Luis Costa Bonino, cerca del 20% del electorado decide su voto en la cola el día de la votación. Este electorado, definitivamente, no vota por propuestas de gobierno, por ende parten con ventaja los candidatos más conocidos así como los que han sabido ganarse la sensibilidad de la gente.

La recta final, un yoyo sentimental:

La volatilidad del electorado a lo largo de la campaña ha llegado a niveles poco antes vistos. Si bien en el Perú, más que en otros países las elecciones se ganan el día mismo y pueden aparecer grande sorpresas poco antes del día de la votación, como fue el caso de Fujimori en el 90, un ilustre desconocido un mes antes de la votación, o como en octubre último durante las elecciones para la alcaldía de Lima, cuando Susana Villarán actual alcalde no superaba el 3% antes de la tacha impuesta a Kouri, quien fue retirado de la contienda electoral. Ahora bien, esta vez, ningún outsider ha surgido repentinamente. PPK, el que más se podría asemejar a un outsider tenía hace un poco más de un mes un 4% de la intención de voto. Sin embargo, este último ha aglutinado a tres partidos alrededor de él, entre ellos el PPC, tercero a 200 000 votos del segundo en las elecciones de 2006 y segundo a las elecciones de Lima. Era pues de esperarse que su candidatura cuaje con el tiempo y alcance los niveles tradicionales de intención de voto de la derecha peruana. Además, por más que este candidato se presente como un outsider de la política, a sus 72 años, ha sido ya ministro de varios gobiernos, empezando en el primer gobierno de Belaunde, hasta ser primer ministro de su contendor Toledo, sin contar que ha presidido también el Banco Central de Reserva. La subida de PPK, se debió a una gran campaña sobre su capacidad técnica, a atribución buena parte de los méritos económicos de la anterior administración pero sobre todo a su humanización como candidato, convirtiéndolo en mucho más accesible. Una tocada en los genitales durante una marcha de campaña y sus posteriores bromas sobre el tema han hecho mucho más por su candidatura que los afiches políticos.

Lo que si aparece como más sorprendente, es que Castañeda, quien había hasta diciembre liderado las encuestas llegando a tener un 26% de aprobación haya caído en picada hasta llegar quinto. Castañeda sentó las bases de su actual campaña durante sus 8 años a la cabeza de la alcaldía de Lima, durante la cual realizó obras muy visibles. Sin embargo, al "alcalde-obrero" lo perjudicaron mucho ciertos escándalos, aun en proceso de ser juzgados, y su falta de soltura frente a los medios de comunicación. El caso de Toledo es también significativo, tras haber despuntado en enero, teniendo cerca de 30% de aprobación, apareciendo en aquel momento como el único contendor seguro de la segunda vuelta, se encuentra ahora luchando por garantizar ese tan ansiado paso. Toledo basó buena parte de su campaña sobre los éxitos de su anterior gobierno, durante el cual se fue formando el modelo del actual crecimiento peruano. Uno de sus lemas de campaña es "lo que hicimos bien, lo haremos mejor". Al haber sido primero durante tres meses, ha tenido que sufrir de las arremetidas de los demás candidatos durante casi tres meses, cosa que lo ha desgastado mucho. Además, se vio arrebatado parte del voto de los sectores A, B y parte del C por PPK.

El que hoy despunta en las encuestas es Humala, tras haber estado estancado hasta diciembre de 2010, empezó una verdadera ascensión en marzo, colocándose primero en las encuestas, y parece ser que es el único que hoy por hoy tiene un puesto garantizado a la segunda vuelta. La subida de Humala se debe en buena parte a su gran campaña, que lo ha acercado del centro, con un discurso más moderado, un alejamiento de Chávez y un simbólicamente fuerte cambio de vestimenta. Pasó del polo rojo al polo blanco y empezó a lucir a menudo un sobrio terno y corbata. Humala ha aprovechado su situación familiar, presentándose con su esposa (es el único candidato que tiene una pareja peruana) y su recién nacido hijo. La coyuntura política le ha también permitido diferenciarse de los demás candidatos, y aparecer como el único candidato de oposición. Parecía haber un cierto consenso entre la población alrededor del modelo económico que ha llevado algunos a calificarlo de "milagro peruano". Sin embargo, si bien el modelo peruano ha sacado a muchos de la pobreza y ha permitido un desarrollo económico, particularmente en la pujante Lima y en las grandes ciudades de provincia, he dejado de lado a muchos que no han podido beneficiar del crecimiento. Humala es el único candidato que se opone a este sistema al sistema liberal actual, o por lo menos que lo critica y quiere imponer mayores requisitos a los inversionistas extranjeros. Dicho candidato, ha sabido utilizar el malestar de las clases más desfavorecidas frente al sistema actual que defienden tanto las elites como la clase media pujante, que ve en sistema una posibilidad de ascensión tanto económica como social. Los programas económicos de los demás candidatos se parecen entre sí, enturbiando la ya difícil diferenciación entre los candidatos.

Por su parte, Keiko Fujimori, se ha mantenido como una roca, alrededor del 20% de la intención de voto. Su candidatura se asienta sobre el legado de su padre, pero paralelamente, su estancamiento se debe también al rechazo hacía su padre. Ese 20% del electorado parece inamovible, proviene de una admiración ciega por el hombre que acabó con el terrorismo, hizo llegar la presencia del Estado a los pueblos más alejados y empezó con la estabilización económica del país. Ahora bien, el rechazo hacía esa figura es también muy fuerte, por el auto-golpe de Estado, los crímenes contra la humanidad y la corrupción de su régimen. La única posibilidad para Keiko de llegar a la presidencia es un enfrentamiento con Humala en segunda vuelta. En esta eventualidad se podría presentar como única defensora del sistema económico y última barrera frente a Humala quien es acusado de ser chavista.
 El sexto participante de la campaña ha sido García, quien no se ha medido en sus comentarios sobre las elecciones y sobre los diferentes candidatos. Su apoyo ha ido variando entre Castañeda, hasta su caída en las encuestas, Fujimori, aliada en el congreso y PPK tras su espectacular subida. Por su parte, Humala es quien más ataques ha recibido y sigue recibiendo por parte del mandatario. Con Toledo, la relación ha sido ambigua, entre una mezcla de ataques y de intentos de neutralidad.

La importancia del voto joven

Este año, 1 600 000 votantes se dirigieren por primera vez a las urnas. 44% de la población tiene menos de 34 años. Estas cifras demuestran el peso de los jóvenes para esta carrera electoral. Los partidos, o mejor dicho movimientos políticos, han probado la dificultad que enfrentan para desarrollar una ideología. El voto joven es muy volátil, prueba de ellos es que los mismos jóvenes que votaron por Susana Villarán por rechazo a Lurdes Flores son los que ahora votan por PPK, quien ha dicho que Flores sería su primera ministra. Como lo dice el artículo de El Comercio,  hemos pasado "de la tía bacán al tío bacán". Ambos candidatos han logrado movilizar a la juventud, tanto por las redes sociales como creando un fenómeno de moda alrededor de sus candidaturas.

Queda un gran trabajo por delante para los partidos, cuya supervivencia depende en parte de la captación de esa gran cantidad de electores, aún en búsqueda de una clara identidad política.